divendres, 18 de setembre de 2009

ENTREVISTA a LUIS MANUEL RUIZ Novelista (Pais.com el 16/09/09)

Hipatia simboliza la fuerza del pensamiento libre frente a la intolerancia. Esta filósofa romana, que vivió a caballo entre los siglos IV y V, encabezó la escuela neoplatónica de Alejandría. Hipatia se ha vuelto a poner de moda en los últimos tiempos. El próximo estreno de la película Ágora, de Alejandro Amenábar, y varios libros recientes reivindican su legado intelectual. Luis Manuel Ruiz (Sevilla, 1973) acaba de publicar la novela Tormenta sobre Alejandría (Alfaguara), que protagoniza la filósofa. Ruiz, que trabaja como profesor de filosofía en Calañas (Huelva), es autor de las novelas Sólo una cosa no hay (2000), Obertura francesa (2002) y El ojo del halcón (2007), entre otras.


Pregunta. ¿Por qué decidió escribir esta novela?

Respuesta. Aparte del tema de Hipatia, el centro de la novela es la destrucción de la Biblioteca de Alejandría y lo que esto significó: la pérdida del saber antiguo. Por mucho que creamos que es eterno, al final el saber humano también es caduco. El saber humano también puede desaparecer.

P. ¿Qué significaba la Biblioteca de Alejandría?

R. En la novela he metido la biblioteca junto al museo. Por un lado, la biblioteca, una institución que recogía todo lo que se había escrito; por otro, el museo, que recogía todas las maravillas que había producido el ser humano. El museo era también un centro de investigación astronómico, médico... Una especie de universidad. Biblioteca y museo eran un resumen del universo. Su destrucción significó el fin del mundo. Todas las certezas que había desaparecieron.

P. En esa época una mujer, Hipatia, llegó a gobernar la Biblioteca de Alejandría.

R. La posición de la mujer en la Antigüedad era distinta a la que luego impuso el cristianismo. No son raros los casos de mujeres filósofas en esa época. La mujer fue más independiente entre los romanos que entre los griegos, que eran profundamente misóginos. La independencia de la mujer romana no ha sido igualada hasta el siglo XX.

P. ¿Cuáles eran las virtudes y los defectos de Hipatia?

R. Del personaje histórico se sabe muy poco. Según parece, fue una filósofa importante de la escuela neoplatónica que hizo investigaciones serias en los campos de la astronomía y las matématicas. Su asesinato a manos de una turba cristiana tuvo que ver con algún tejemaneje de la época. A partir del siglo XVIII se convirtió en adalid del libre pensamiento frente al oscurantismo cristiano bajo el impulso de filófosos como Voltaire. Ahí nació el mito que afirma que era una mujer bellísima, que se mantuvo virgen, que murió por defender el pensamiento y la ciencia puros... La persona real fue probablemente menos épica.

P. ¿Cómo es la Hipatia de la novela?

R. La he convertido en filósofa, pero no en una santa. Es una persona un poco áspera y voluntariosa que lucha por la razón y tiene también sus aspectos oscuros.

P. Hipatia se ha puesto de moda en los últimos tiempos. ¿Por qué?

R. El personaje tiene vigencia teniendo en cuenta los excesos ideológicos de los últimos tiempos, sobre todo en España con la Iglesia. Hipatia murió por sus convicciones y se enfrentó al oscurantismo religioso. Fue alguien que murió por la filosofía contra la religión. Por eso Hipatia es un personaje eterno.